La respuesta es sí: demasiados.
El problema de tantos planes de entrenamiento que pululan en internet es que al final no sabes cual puedes elegir. Al final eliges un plan de entreno de la media maratón para bajar de 1:45... pero si a ese ritmo no puedo ni hacer 3 kilómetros. Vamos, que decido hacer una plan de entrenamiento para hacer 21 kilómetros seguidos esprintando. BRAVO GUILLERMO!.
Toda esta amalgama de información se tiene que cribar con el sentido común, y yo particularmente no lo he hecho hasta ahora.
Por eso tengo que dar unos cuantos pasos atrás si luego quiero darlos adelante (nunca mejor dicho) y ahora las prioridades son:
- Disfrutar en cada salida y olvidarse de que todo sea una exigencia. Al final y al cabo salir a correr es mi único tiempo de ocio, que menos que relajar y divertirse.
- ir mucho más lento. En cada salida pocas veces bajaba de 160 pulsaciones (un poco al principio). Ahora será al revés. Sólo subiré de esas pulsaciones en momentos puntuales. Para mí trotar a 140-150 pulsaciones es ir lentísimo (no creo que menos de 6:20 el km) pero es un paso necesario para adquirir fondo. Debo repetir como un mantra: CORRER NO ES TORTURARSE
- Cuidar definitivamente mi alimentación: sin torturas, pero sin excesos. Limitar las comilonas, sobre todo si son nocturnas. Si cuido mi alimentación y sigo corriendo 4 o 5 días a la semana, seguiré bajando peso y podré mejorar para por lo menos correr las populares en los pelotones de cola. Qué menos, ¿verdad?
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