viernes, 28 de marzo de 2014

FELICES NUEVOS PROPOSITOS

Menudo lío en el que me he embarcado.


Soy un trotón concienciado en lograr algún día correr una maratón (la de Madrid de 2015?,por ejemplo). Por cierto, me llamo Guillermo.


El problema es que en un momento de enajenación transitoria me inscribí a las medias maratones que este año se van a celebrar en Burgos: en mes y medio corro la media maratón del Bulevar, y apenas un mes después la media maratón de la Ciudad de Burgos.

Tengo muchas ganas de participar, pero a pesar de que he metido horas y ganas, no estoy preparado. No es cuestión de ser el último (que después de muchas carreras me importa más bien poco, aunque ir delante del coche escoba- o como en Burgos, del ciclomotor con remoque escoba), es más una cuestión de motivación: tengo la certeza de que a estas alturas debiera de estar mejor preparado. 

He entrenado de forma más o menos ininterrumpida durante un año (anteriormente he trotado pero sin adquirir una rutina como la que he consolidado en estos momentos), y tengo que confesar que esperaba estar ahora mucho mejor de lo que estoy.

En definitiva:
- Puedo correr 10 kilómetros, pero mi marca (53 min) está todavía por debajo de lo que esperaba haber alcanzado. Pensé que debiera estar por debajo de los 50 minutos, o al menos acercarme a ella.
- Mis pulsaciones suben muy rápidamente y creo que no recupero como lo debiera hacer. Tengo que medirlo para aclarar si estas sensaciones son realmente fundadas (que creo que sí).
- En resumen, me parece que puedo correr y acabar la media maratón, quizás con suerte ronde las 2 horas. Me da igual llegar 15 minutos después del penúltimo, pero creo que debiera de estar mucho mejor. Me parece que mi esfuerzo debiera tener mayor recompensa.

Mi posición de partida no es lo mejor posible, un hombre de mediana edad gordito, que no ha prácticado mucho deporte más allá del sillon-ball, con dos preciosos hijos y una vida llena de pequeñas preocupaciones ficticias que no le deja dormir demasiado bien. DESCANSO.

Esa es la palabra que antes me llega a la cabeza. Quizás debiera haber descansado más y exigirme menos, y quizás (seguro) debiera haber trotado más y haber forzado menos a mi corazón.

Creo que puedo corregir a partir de ahora mis equivocaciones, pero las fechas de las medias maratones están a la vuelta de la esquina...

¿Cómo puedo minimizar los daños?

No hay comentarios:

Publicar un comentario