lunes, 31 de marzo de 2014

COMO NO, CAMBIO DE PLANES

Como no podía ser de otra manera, el sábado tocó cambiar de planes, y aprovechando que al final iba al pueblo de los suegros, decidí hacer la salida larga.
No dormí demasiado bien (que raro), pero para mi sorpresa me sentí bastante bien desde el principio y decidí ir a un ritmo ligero que podría ser parecido del ritmo que haga en el medio maratón. Buenas sensaciones, con un ritmo constante que estuvo siempre por debajo de los 6 minutos, pero encima de los 5:45, salvo los últimos 3 kilómetros que los hice sobre los 5:25. Los 16 kilómetros y medio que hice no me resultaron demasiado pesados. 
Mis pulsaciones?. Bien, gracias. Nunca por debajo de las 160 (en 160 estoy justo en los 6 min/km), pero no por encima de los 170 (salvo contadísimas excepciones que me encargaba de rebajar, en un par de cuestas y en los dos últimos kilómetros que apreté algo). Una vez acabado el esfuerzo recuperé bastante bien. En definitiva, contento de estar a un nivel algo superior de lo que pensaba.
Si hubiera seguido a ese ritmo la media la acabaría en 2 horas y dos minutos. Ese (o un poquito menos) es el objetivo. Bravo.

El domingo hice esa sesión de trote cochinero y poquísimas pulsaciones. El ritmo, aproximadamente de 6:45, y las pulsaciones alrededor de 142-145. Mis piernas estaban duras, pero con los estiramientos ya no me enteré de la paliza del sábado.

Hoy lunes, una breve jornada de gomas y abdominales. Y el martes, miércoles y jueves, sesiones más o menos cortas, con esfuerzos sobre todo el miércoles.

Martes, trote de 5 km y medio y 1km y medio a tope (que quizás este en 4:30)
Miércoles, 3 "series" de km y medio a 5:20; 5:00; y 4:40 (no se yo)
Jueves, trote de 5 km y medio y km y medio con ejercicios de carrera y 2 sprints.


viernes, 28 de marzo de 2014

SABADO, A DISFRUTAR; EL DOMINGO TOCARÁ SUFRIR

En un ratito a descansar. Otro de las tareas pendientes, poder dormir mejor si  mi preciosa hija Lucía me deja, claro está. Pero ella no tiene toda la culpa, su padre debería mejorar ciertos hábitos en ese sentido. Otra asignatura pendiente a añadir a la lista de enmienda. Ardua tarea la que me espera.

El programa para este fin de semana es claro: trote cochinero de 7 kilómetros el sábado (objetivos, disfrutar de los encharcados caminos, de los verdes campos y del frío de Burgos - a eso de las 10 de la mañana estaremos a 4 o 5 grados-, y la premisa es no llegar a las 150 pulsaciones, aunque igual al final hago alguna recta. Al paso de la tortuga.

Todas las energías las reservo para el domingo, donde después de 2 kilómetros de trote, me propongo correr 10 km a ritmo de competición, para saber en que situación estamos, y trabajar en un ritmo aproximado para los dos medios maratones que tengo que afrontar.
Los 53 min. que ahora tardo en afrontar 10 km me sitúan aproximadamente en las 2h en la media. Todavía no estoy en los 50 minutos, pero creo que puedo acercarme. También tengo la ilusión de poder comprobar que, aunque poco a poco, puedo ir mejorando.

Mañana comprobaremos los resultado. Cruzo los dedos.

¿TENEMOS UN PLAN?

La respuesta es sí: demasiados.

El problema de tantos planes de entrenamiento que pululan en internet es que al final no sabes cual puedes elegir. Al final eliges un plan de entreno de la media maratón para bajar de 1:45... pero si a ese ritmo no puedo ni hacer 3 kilómetros. Vamos, que decido hacer una plan de entrenamiento para hacer 21 kilómetros seguidos esprintando. BRAVO GUILLERMO!. 

Toda esta amalgama de información se tiene que cribar con el sentido común, y yo particularmente no lo he hecho hasta ahora. 

Por eso tengo que dar unos cuantos pasos atrás si luego quiero darlos adelante (nunca mejor dicho) y ahora las prioridades son:

- Disfrutar en cada salida y olvidarse de que todo sea una exigencia. Al final y al cabo salir a correr es mi único tiempo de ocio, que menos que relajar y divertirse.
- ir mucho más lento. En cada salida pocas veces bajaba de 160 pulsaciones (un poco al principio). Ahora será al revés. Sólo subiré de esas pulsaciones en momentos puntuales. Para mí trotar a 140-150 pulsaciones es ir lentísimo (no creo que menos de 6:20 el km) pero es un paso necesario para adquirir fondo. Debo repetir como un mantra: CORRER NO ES TORTURARSE
- Cuidar definitivamente mi alimentación: sin torturas, pero sin excesos. Limitar las comilonas, sobre todo si son nocturnas. Si cuido mi alimentación y sigo corriendo 4 o 5 días a la semana, seguiré bajando peso y podré mejorar para por lo menos correr las populares en los pelotones de cola. Qué menos, ¿verdad?

FELICES NUEVOS PROPOSITOS

Menudo lío en el que me he embarcado.


Soy un trotón concienciado en lograr algún día correr una maratón (la de Madrid de 2015?,por ejemplo). Por cierto, me llamo Guillermo.


El problema es que en un momento de enajenación transitoria me inscribí a las medias maratones que este año se van a celebrar en Burgos: en mes y medio corro la media maratón del Bulevar, y apenas un mes después la media maratón de la Ciudad de Burgos.

Tengo muchas ganas de participar, pero a pesar de que he metido horas y ganas, no estoy preparado. No es cuestión de ser el último (que después de muchas carreras me importa más bien poco, aunque ir delante del coche escoba- o como en Burgos, del ciclomotor con remoque escoba), es más una cuestión de motivación: tengo la certeza de que a estas alturas debiera de estar mejor preparado. 

He entrenado de forma más o menos ininterrumpida durante un año (anteriormente he trotado pero sin adquirir una rutina como la que he consolidado en estos momentos), y tengo que confesar que esperaba estar ahora mucho mejor de lo que estoy.

En definitiva:
- Puedo correr 10 kilómetros, pero mi marca (53 min) está todavía por debajo de lo que esperaba haber alcanzado. Pensé que debiera estar por debajo de los 50 minutos, o al menos acercarme a ella.
- Mis pulsaciones suben muy rápidamente y creo que no recupero como lo debiera hacer. Tengo que medirlo para aclarar si estas sensaciones son realmente fundadas (que creo que sí).
- En resumen, me parece que puedo correr y acabar la media maratón, quizás con suerte ronde las 2 horas. Me da igual llegar 15 minutos después del penúltimo, pero creo que debiera de estar mucho mejor. Me parece que mi esfuerzo debiera tener mayor recompensa.

Mi posición de partida no es lo mejor posible, un hombre de mediana edad gordito, que no ha prácticado mucho deporte más allá del sillon-ball, con dos preciosos hijos y una vida llena de pequeñas preocupaciones ficticias que no le deja dormir demasiado bien. DESCANSO.

Esa es la palabra que antes me llega a la cabeza. Quizás debiera haber descansado más y exigirme menos, y quizás (seguro) debiera haber trotado más y haber forzado menos a mi corazón.

Creo que puedo corregir a partir de ahora mis equivocaciones, pero las fechas de las medias maratones están a la vuelta de la esquina...

¿Cómo puedo minimizar los daños?